Barbecho

Barbecho

El suelo tiene vida, dicha vida se la dan los microorganismos que lo habitan. Estos pequeños seres vivos son los responsables de su fertilidad. Cuanta más vida hay por debajo de él, más vida genera por encima de él. Al observarlo como un “ser viviente” el enfoque es diferente y, como todo ser vivo, el suelo necesita alimento, agua, aire y descanso. Para cubrir estas necesidades se aplica la técnica llamada barbecho.

El barbecho consiste en dejar la tierra sin sembrar durante uno o varios ciclos vegetativos. Es un período de descanso que permite recuperar y almacenar materia orgánica y humedad al suelo. Interrumpe el ciclo de vida de los patógenos, disminuyendo el ataque de insectos y enfermedades a los futuros cultivos.

Que un suelo esté en barbecho, es decir en descanso, no quiere decir que se lo deje abandonado. Por el contrario, se le hacen labores con herramientas agrícolas para mantenerlo libre de malezas y dejar una cobertura vegetal sobre la superficie.

El objetivo del barbecho es lograr que el suelo descanse protegiéndolo de un desgaste excesivo. Además durante este período de descanso el suelo acumula agua y nutrientes. Es una técnica que busca reponer los nutrientes y la composición química del suelo antes de otro tiempo de cosecha. Favoreciendo que se restaure naturalmente el equilibrio del suelo.

La eliminación de malezas evita que consuman el agua acumulada y la cobertura superficial disminuye la evaporación de la misma. Ambos aspectos incrementa la disponibilidad de agua para los cultivos.

Las malas hierbas deben ser enterradas para abonar la tierra de cultivo. El proceso de descomposición libera los nutrientes para el próximo cultivo. Se pueden mejorar los barbechos incorporando al suelo leguminosas, mejorando sus propiedades físicas, químicas y biológicas.

La presencia de malezas en el barbecho causaría importantes pérdidas tanto de agua almacenada como también de Nitrógeno y de Azufre disponible que afectaría el potencial de rendimiento.

Las pautas para mejorar las condiciones de disponibilidad de agua y nutrientes serían, el adecuado control de malezas y cobertura del suelo con altos niveles de residuos.

Las malezas se pueden quitar de forma mecánica o usando químicos. El primero tiene la ventaja de que abonan el suelo al enterrar las malas hierbas acelerando su descomposición.

El barbecho de verano mejora significativamente los rendimientos de trigo. El aumento de los rendimientos conseguidos por el barbecho de verano, en gran medida, se debe al control de malezas que este tratamiento realiza.

Todas estas mejoras, más agua y más nutrientes, que un suelo obtiene al realizarle un barbecho dan como resultado un impacto positivo que se traduce en un mayor rendimiento a la hora de cosechar el cultivo que se realice después del descanso.

Los tiempos modernos son acelerados y se evita la realización de barbechos, puede que lo consideren una pérdida de tiempo o un gasto y no una inversión que rendirá frutos en el futuro.

“UN SUELO ESTERIL, NO ES UN SUELO SANO.”