Camellones fértiles

Obtener hortalizas sanas y bien desarrolladas es el sueño de todo horticultor. En los huertos biológicos se intenta lograr este objetivo por medio de camellones fértiles en forma de colina, también llamada “Colina Milagrosa”.

Este método proviene de épocas muy antiguas. Se aplicaban en el sur de China y en toda Asia se los utilizaba con mucho éxito y se les trataba cuidadosamente logrando buenos resultados. Estos lechos convexos aumentan la superficie de cultivo, su tierra es más esponjosa, con mucho abono y más fácil de trabajar. Funciona extraordinariamente. Los pacientes e inteligentes asiáticos intentan de esta manera obtener el rendimiento más alto posible en el espacio más pequeño, y empleando el menor trabajo posible.

La construcción de una colina o camellón fértil

El terreno se mide cuidadosamente, debe tener 1,80m de ancho y de largo opcional. Luego el horticultor limpia de piedras y malas hierbas la superficie delimitada. La altura de la colina puede alcanzar de 60 a 70cm.

Primeramente se cava un hoyo de aproximadamente 25cm de profundidad, colocando la tierra extraída a cada lado porque se utilizará de nuevo más tarde.

Como capa inferior aireada se apilan ramas trituradas u otros materiales gruesos que se descomponen lentamente. No debe cubrirse toda la superficie de la base, sino que se deja parte libre a los lados de esta capa.

La segunda capa se compone de una superficie de césped, de 15cm de espesor. De no tener césped se puede usar otro pasto, pajas o mezcla de residuos de la huerta y/o jardín. Por encima de agrega una capa de 10cm de tierra y se comprime. De esta forma se va modelando poco a poco la colina.

Ahora, se extiende una capa de hojas de unos 25cm de grosor. En lo posible que estén mezcladas y húmedas. Este material se mezcla con algo de tierra y se cubre con 5cm de humus.

A continuación se realiza una capa de 5cm de compost de estiércol y de ser posible que tenga una buena cantidad de lombrices de tierra. Esta capa puede omitirse si no se tiene material disponible.

Es de gran importancia añadir una capa de 15cm de compost de material grosero sobre las hojas. Esta es la zona donde se desarrollan las raíces de las primeras plantas. Por esto es que el compost ya debe estar “maduro” porque no debe suceder ningún tipo de descomposición.

La cubierta superior del montículo es un manto de tierra de unos 15cm, de una mezcla de compost maduro y suelo de jardín. El montículo alcanza su forma redondeada definitiva con ligeras pendientes.

Para la posterior plantación es importante que una colina tan alta esté orientada de norte a sur. Si se orienta de este a oeste la cara norte será caliente y la cara sur estará sombreada.

Fuente: “Jardín y Huerto Biológicos” Marie-Luise Kreuter. Ed. Mundi prensa. 1994.