Del Plástico al Combustible

Del Plástico al Combustible

El plástico, producto sintético fabricado por el hombre, se ha convertido en uno de los elementos más contaminantes sobre el planeta. Su gran durabilidad hace que su degradación sea muy lenta y perdure por muchos años en el ambiente.

Los plásticos generan contaminación visual, no permiten que los descomponedores actúen sobre la materia orgánica que se encuentran dentro de ellos y causan muertes en animales silvestres.

Se consumen 500.000 millones de bolsas de plástico por año en el mundo y sólo el 13 % se recicla, Hay en marcha iniciativas de reciclaje en muchas partes del mundo, pero buena parte del plástico que se desecha acaba en vertederos, en el mar o dispersos en el ambiente. Se han llegado a detectar bolsas de plástico hasta en los polos.

Como ya hemos comentado en otras notas una forma de luchar contra la contaminación es la de reducir su uso, como por ejemplo el uso de bolsas de tela para las compras, también se puede optar por el uso de cajas o bolsas de cartón que son biodegradables.

En la actualidad se ha ideado un proceso que permite reciclar el polietileno de baja densidad obteniendo un combustible líquido como resultado final. Según cuentan sus autores, este método permite convertir las bolsas de plástico de las compras y algunos componentes de ordenadores viejos o equipamiento de laboratorio en combustible diesel y otros derivados del petróleo.

Teniendo en cuenta que los plásticos son derivados del petróleo, esta estrategia de realizar el proceso inverso para el reciclado siempre ha sido obvia, pero los obstáculos técnicos no la dejaban avanzar.

Hasta ahora se ha utilizado la técnica conocida como pirolisis, por la cual el plástico se calienta en una cámara sin oxígeno. Aunque la investigación ha ido más allá, fraccionando el combustible obtenido en diferentes productos derivados del petróleo y testeando si cumplen con las normas de diesel y biodiesel.

Los investigadores fueron capaces de combinar hasta un 30 % de su gasolina derivada del plástico en el diesel normal, no encontrando problemas de compatibilidad con el biodiesel. Según se ha explicado, permite producir 700 gramos de combustible líquido por cada kilogramo de plástico desechado.

Tal vez estemos ante una buena oportunidad de iniciar a gran escala una reconversión del plástico en combustible. Pero ojo, sólo se aplica en polietileno de baja densidad y los tipos de plásticos que existen son varios. Para tener una vaga noción de plásticos acá introducimos una simple clasificación.

  • PET (Polietileno Tereftalato). Utilizado en envases de alimentos y bebidas. Tarda 150 años en descomponerse.
  • HDPE (Polietileno de Alta Densidad). Es versátil y resistente. Se emplea para envases de limpieza y de lácteos. Su tiempo de descomposición supera los 150 años.
  • PVC (Vinílicos o Cloruro de Polivinilo). Está en desuso en los últimos años, es muy resistente. Puede tardar hasta 1000 años en descomponerse.
  • PS (Poliestireno). Empleado en platos y vasos de usar y tirar, hueveras, bandejas de carne, etc. Incluye el poliestireno expandido, también llamado corcho blanco o poliespán. Tarda 1000 años en descomponerse.
  • LDPE (Polietileno de Baja Densidad). Plástico fuerte, flexible y transparente. Se usa en botellas y en bolsas de plástico de un solo uso. También es el papel film y envases de yogures. Dura 150 años sin descomponerse. Este es el destinado a la producción de combustible líquido al que hace referencia la presente nota”.
  • PP (Polipropileno). Permite contener alimentos y bebidas calientes. Su descomposición puede tardar entre 100 y 1000 años.