Resiliencia

Resiliencia

La idea de esta nota es enriquecer nuestro vocabulario, siempre es bueno ampliarlo, para no quedar desorientados cuando nos encontramos con algunos términos al momento de leer alguna nota. Muchas veces no llegamos a entender una idea o una nota debido a que no sabemos el significado de una palabra que aparece durante la redacción del texto.

Hoy nos explayaremos sobre el término resiliencia. Su significado se puede aplicar en varias disciplinas, ya sea en psicología, sociología, pasando por la tecnología y llegando incluso a la ecología. En esta última materia es dónde nos centraremos, ya que nos interesa aplicar su significado en Agroecología.

Comenzamos de forma simple “Resiliencia es saltar hacia atrás, volver a saltar, rebotar”.

Definición de resiliencia aplicada en ecología:

“Capacidad de las comunidades y ecosistemas de absorber perturbaciones sin alterar significativamente sus características de estructura y funcionalidad, pudiendo regresar a su estado original una vez que la perturbación ha cesado”.

La definición anterior hace referencia a que si se realizan ciertas acciones sobre un ambiente cualquiera, la posibilidad de que dicho ambiente pueda volver a su estado anterior dependerá de su resiliencia. Pero esta capacidad no es igual para todos los ambientes, por ello es necesario conocer bien el ambiente que vamos a manejar para garantizar su recuperación después que intervenimos en él. Para llegar a conocer lo suficiente bien los ambientes naturales es necesario realizar diversos estudios, como por ejemplo análisis de suelo, de agua, estudio de su diversidad, qué especies están presentes, estudio del clima en donde están situados, etc.

Con todos los estudios realizados oportunamente podemos definir si el ecosistema que estamos analizando tiene buena o mala resiliencia. A mayor resiliencia menos tiempo tardan en recuperarse de los disturbios recibidos.

Un ecosistema con buena resiliencia es aquel que contiene una gran cantidad de especies, esa diversidad es la que le permite sobrellevar las diversas perturbaciones que pudieran surgir en el entorno. Este tipo de sistema reuniría las herramientas que necesita para enfrentarse a los cambios sin que estos generen una transformación definitiva. Por el contrario, cuando un ecosistema posee poca diversidad menos resiliencia tiene él.

La resiliencia hace hincapié en las condiciones de un sistema complejo alejado del equilibrio, donde las inestabilidades pueden transformarlo y se presente otro comportamiento. Así la resiliencia es medida por la magnitud de perturbaciones que pueden ser absorbidas por el sistema.

Es importante tener en claro que la resiliencia no es una propiedad absoluta y fija sino que, por el contrario, es variable en el tiempo y el espacio y depende en gran medida de las acciones y relaciones del sistema ambiental del contexto en el que se encuentre.

Si un ecosistema comienza a “perder” resiliencia, se potencia el cambio, es decir aumentan las posibilidades de pasar a un estado u organización diferente.

El concepto de la resiliencia está directamente asociado con la sustentabilidad de todo sistema complejo. Es más, podríamos decir que es CLAVE para la SUSTENTABILIDAD del ecosistema natural.