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¡Comé despacio!

Ante la idea de ver un local de hamburguesas en ese lugar, los italianos reaccionaron con indignación: ése no era un lugar para comer comida chatarra, hecha en serie, con pocos ingredientes y los mismos sabores en cualquier parte del mundo, sino para dedicarlo al placer de los sentidos.

Quizás sin saberlo, los italianos comenzaron así un movimiento que más tarde se conocería como slow food (en inglés, “comida lenta”) y que surgió como respuesta y alternativa al avance de la comida industrializada,  también conocida como “comida rápida”.

Por un mundo más lento

El movimiento slow food tiene su sede en la ciudad de Bra, Italia, y cuenta con más de 80.000 miembros distribuidos en 100 países. Promueve una nueva cultura del placer basada en la lentitud, el conocimiento, la hospitalidad y la solidaridad. Sus objetivos son claros: reencontrar el placer de la buena mesa, incentivar la buena gastronomía y el buen vino, y propiciar la educación de los sentidos para redescubrir la riqueza de los aromas y los sabores. Algo así como volver a la raíces del placer de cocinar, comer y compartir.

Además, apoya la producción orgánica, alertando acerca del riesgo que entraña el uso de agroquímicos, y procura impedir la desaparición de alimentos y sistemas de producción artesanal, favoreciendo el desarrollo de innumerables microeconomías de regiones marginales. Esta modalidad se difundió por todo el mundo, incluso a través de libros muy exitosos, como Elogio de la lentitud de Carl Honoré.

Sin apuro

En síntesis, slow food significa comer serenamente, disfrutando de la buena mesa; compartir el placer del encuentro alrededor de platos hechos con ingredientes nobles y valorar el tiempo que se pasa comiendo, en lugar de sentir que hay que comer cualquier cosa, y cada vez más rápido,  porque “así lo exige” la vida moderna.

Por eso, sumáte a esta tendencia, ¡cocina rico, come despacio y disfruta cada momento en la mesa!

Fuentes y màs información en:

  • Slow Food Argentina (http://slowfoodargentina.com);
  • Slow Food Buenos Aires (www.slowfoodarg.com.ar);
  • Elogio de la lentitud de Carl Honoré.