Cómo mantener la higiene de tu mascota

Para que su pelaje este brilloso siempre, debemos cepillarlo frecuentemente. Te recomendamos adoptar esta rutina desde que tu mascota es cachorro, para que adquiera el hábito y que ambos puedan disfrutar de este momento. La elección del momento del día en que lo realizarás es fundamental porque seguramente si lo haces apenas terminó de comer, estará más inquieto y te será más difícil.

Los perros de pelo largo requieren que se los cepille a diario, para evitar la formación de nudos y/o marañas, mientras que los de pelo corto solo lo necesitan 2 o 3 veces por semana. Es preferible utilizar un cepillo de cerdas naturales para remover el pelo muerto, pero también se puede usar: en el caso de pelos largos, una cardina; y en pelos cortos, un guante con cerdas.

Al cepillarlo, puedes controlar si tu perrito tiene pulgas y/o garrapatas. Ten en cuenta que en verano es imprescindible que le pongas la pipeta, la cual debe ser recomendada por tu veterinario de acuerdo a la raza y posibles cruzas, dado que algunas de éstas no pueden utilizar ciertas drogas. ¡No te olvides de desinfectar al mismo tiempo el ambiente porque sino las pulgas y las garrapatas quedarán  alojadas allí!

Ten en cuenta que los perros no requieren de los baños tan frecuentes como las personas, en su caso solamente deben hay que bañarlos cuando realmente están sucios o tienen mal olor. En el caso lo hagas vos mismo, es preferible secarlos con secador, a una distancia de 30 cm. El shampoo idealmente tiene que ser uno con pH balanceado (recomendado por tu veterinario, quién sabrá proporcionarte el adecuado para tu mascota). Otra alternativa es llevarlo directamente a una peluquería canina.

¡Cuidado! No olvides que los cachorros no pueden ser bañados hasta tanto el veterinario nos lo indique, ya que debe tener el plan de vacunación completo.

TIPS: Revisa las orejas y los ojos periódicamente. Si la parte interna de la oreja se ve sucia, se puede limpiar con un algodón con alcohol boricado, pero siempre por la superficie, nunca profundamente porque podes lesionar el oído. En cuanto a los ojos, estos pueden tener lagañas y para limpiarlas, puedes hacerlo con un algodoncito humedecido con agua tibia. En el caso que notes que los ojos están enrojecidos, consulta con tu veterinario.