Leche materna: la mejor

La leche materna es sin ninguna duda el mejor alimento que se le puede ofrecer al bebé. Hace tres o cuatro décadas estuvieron de moda los productos lácteos industrializados (leches en polvo) para bebés, pero últimamente se ha llegado a la conclusión de que los beneficios de la leche materna son insustituibles. Debe dársele al bebé (si es posible) por lo menos durante los seis primeros meses de vida.

El contenido nutricional varía de una mujer a otra, esto es debido a que el mismo dependa de la alimentación materna. Una madre bien alimentada, tendrá una leche de excelente calidad nutricional. Cuando la alimentación es deficiente, por ejemplo en la desnutrición o por dietas deficientes (cuando las madres no quieren verse gordas), la calidad nutricional cambia notablemente. Es muy fácil de observar cuando vemos que el bebé no aumenta de peso como corresponde.

Los primeros días la secreción materna se denomina “calostro”, que es muy rica en proteínas, vitaminas, anticuerpos y poca cantidad de azúcares y grasas. A partir de los veinte a treinta días se la denomina leche “madura”. La leche materna contiene todos los nutrientes que el bebé necesita, le brinda una gran inmunidad y lo protege contra diversas enfermedades por los anticuerpos que posee. Es fácil de digerir y el vínculo madre-hijo es excepcional. Al principio se recomienda dar el pecho cada 2 o tres horas, colocándolo 5 minutos de cada lado, el estímulo de succión es fundamental para una buena producción láctea. En esto también influye el ambiente afectivo-emocional que rodea a la madre. Cuando una madre lacta, debe alimentarse en forma normal y balanceada, evitar el alcohol, cigarrillos, drogas, las comidas enlatadas y muchas harinas y azúcares refinados.

La leche materna protege contra la obesidad infantil, ya que muchos niños alimentados con leches artificiales, tienen mucho más incremento de peso en los primeros meses de vida. La lactancia ejerce un efecto protector contra el cáncer de mama y retarda la ovulación. El tamaño de los senos no determina la cantidad de leche producida.

La leche de vaca aunque contiene la mayoría de los nutrientes de la leche materna, no se encuentra en las mismas cantidades. Esta no es ideal para los bebés menores de un año, cuando hay que hacerlo se recomienda realizarla primero diluida y probando tolerancia. La leche de vaca carece de anticuerpos y no trasmite la inmunidad de la leche materna.

Toda mujer que lacta debe saber que:

  • La leche de madre es la de mejor calidad
  • El tamaño de los senos, no tiene que ver con la cantidad de leche que producen.
  • Si amamanta a su hijo, este va a crecer sano y libre de infecciones.
  • Con la leche materna el bebé come más seguido, por que la digiere más fácil.
  • Al dar el pecho estará en mayor contacto con el bebé.
  • El cáncer de mama es menos frecuente en las mujeres que amamantan a sus hijos